Londres nos deja bastante mal
Un amigo ha estado en Londres este verano, y conociendo mi pasión por los transportes urbanos, me ha traído un plano del metro y algunos folletos.
Siempre he sido un admirador de la imagen de Transport For London. Me parece un modelo a seguir, con todas las marcas unificadas bajo un mismo estilo, una tipografía propia (New Johnson, de uso exclusivo) y un diseño que se centra en ser elegante y agradable pero sobre todo fácil de leer, sin estridencias. Y por eso puede permanecer a lo largo de los años sin tener que hacer una revolución cada dos o tres. Prueba de ello son sus abundantes manuales de identidad corporativa, que describen hasta el último detalle de la señalización:
Al llegar a casa, he querido comparar este diseño con algunos folletos de Madrid que tenía guardados, y no hay color. Y si hablamos de señalización, aquí da la impresión de que hay libertad total. Algunos ejemplos de folletos que he encontrado:
Nuestro transporte público dista mucho de tener una imagen cohesionada. Cada cierto tiempo cambia su tipografía, su estilo de folleto, pero permanece esa absurda manía de experimentar con los filtros más horteras de Photoshop y de llenarlo todo de biseles y sombritas con colores que no pegan nada. Parece el típico trabajo que se encarga al sobrino del encargado que se ha comprado un ordenador. pero es triste tratándose de una administración pública y del servicio que dicen que es su buque insignia.
Los folletos de Londres tal vez son menos llamativos a primera vista, pero dan una imagen mucho más sólida, seria y coherente. Y sobre todo, son fáciles de leer. Aquí tenemos la portada y una página interior del que nos explica los detalles de la Oyster Card, la tarjeta sin contacto:
Y ya que entramos en este tema, no me resisto a comparra ambas tarjetas también. Por un lado, la Oyster de Londres. Por el otro, la tarjeta Sube-T (!) de Madrid, aún en pruebas por tiempo indefinido. La comparación nos deja bastante mal:





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